jueves, 30 de octubre de 2008
miércoles, 29 de octubre de 2008
martes, 21 de octubre de 2008
Mamá: te amo más de lo requerido
Aunque a veces no parezca y no sepa como demostrarlo, así es mamá. Te amo y eres todo para mí. El otro día soñé que ibas a morir y con mucha impotencia presenciaba como acababas con tu vida. Recuerdo que mientras tragabas pastillas te decía lo mucho que me harías falta, pensaba en las cosas que no haría, lo perdida que estaría sin ti… Cuando desperté, quise llamarte, más que eso, quise estar contigo para abrazarte y amar mi realidad, mostrarle el dedo medio a la muerte que algún día nos separará. Sentí muy feo y aún lo hago porque mientras más recordaba el sueño pude encontrar un alivio: estaba un poco feliz porque con tu muerte podría hacerme un tatuaje de corazón en la muñeca y eso me generaba ansias por tu desaparición. 
lunes, 13 de octubre de 2008
viernes, 10 de octubre de 2008
When your dreams turn to dust

Acabo de leer un post bastante interesante del autor de esa cita y sólo puedo pensar en S. Yo me fui y lo más que logré fue mentirle a mi mamá y 7 soles menos. No menosprecio el haberlo visto, pero simplemente esperaba más. Fácil fue el que me fui más no desaparecí. En las putas llamadas o en los estúpidos mensajes estuvo mi error: debí haberme hecho polvo, hacer que me extrañara, que viera como era la vida sin mí. Pero no, yo y mi maldita necesidad de pertenencia. Llegué y en vez de disfrutar, le pedía al tiempo que corra para poder verlo otra vez, odiaba cada kilómetro que nos separaba, ansiaba su llamada, rogaba por que me pensara... Felizmente la gracia no me duro mucho, desperté y las cordilleras que me rodean me congelaron y me volvieron una persona frívola, hermética, superficial, incapaz de sentir y creer. Ahora puede que no me reconozca, pero toda esa mierda que siempre me causaba problemas ya no me domina.
Gracias S, te debo ésta nueva tranquilidad.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Te lo dije y no se acabó el mundo

viernes, 19 de septiembre de 2008
Mis ojos dicen mentiras
¿Cómo se vuelven tus palabras contradicciones de tus actos? Todo lo que una vez te importaba dejar se vuelve un peso con el que tendrás que lidiar, y aunque no falte mucho (o poco), sabes que no quieres que ese momento llegue pero lo deseas con todo tu ser: lo extrañas, quieres verlo, quieres sentirlo, quieres escuchar lo que te dirá, que hará, si te perdonará; o tal vez no es tanto por él, eres tu, ¿podrás besarlo y decirle mientras lo miras a los ojos que lo quieres sabiendo lo que ocultas? ¿Es posible volver una verdad menos dolorosa sin convertirla en una mentira piadosa? Le puedes importar mucho y te puede querer más que a nadie, pero no tiene que querer dar la vida por ti para saber que tiene que irse, que no vales la pena. Una cosa es que lo sepa y no se lo digas, pero otra es que sus sospechas sean confirmadas por tu boca, ahí no hay perdón que valga y no hay vuelta atrás, estás muerta y tu cadáver no ha sido encontrado. Aunque puede que después de años de ardua búsqueda se encuentre, tengas tú lapida en el cementerio de su memoria y te perdone, pero sólo eso serás: un cuerpo sin vida que no vale nada. 

