sábado, 30 de agosto de 2008

Do you realize?

Do you realize that you have the most beautiful face
Do you realize we're floating in space
Do you realize that happiness makes you cry
Do you realize that everyone you know someday will die
And instead of saying all of your goodbyes
Let them know you realize that life goes fast
It's hard to make the good things last
You realize the sun doesn't go down
It's just an illusion caused by the world spinning round






miércoles, 27 de agosto de 2008

Una eternidad encajonada

27/07/2008
00:03 a.m.

- 2 años gordo…
- ¡2 años!
- contra todo pronóstico ¡ja!
- contra todo pronostico Y a pesar de todo
- Y todos
- ¬¬
- hablo por ti
- si se porque hablas…
- ¿estás molesto?
- no gorda, solo que después de 2 años me parece tonto que sigas con esas cosas… o sea, son 2 años ¿entiendes?
- 2 años de una vida…
- ah, o sea ¿te parece poco?
- no he dicho eso
- entonces ¿Por qué dices “2 años de una vida”?
- ya fue, no tiene importancia
- no, dime
- ¿en serio quieres pelear? ¿Hoy día? ¿Ahora?
- no quiero pelear, pero dime por qué dijiste eso
- ¿para qué?
- ¡te encanta hacerte de rogar! Porque si consideras que 2 años con alguien es poco, entonces, talvez, no creo que estemos sintiendo lo mismo
- así parece…
- *la mira* (no lo puedo creer, vamos a terminar el día que cumplimos 2 años)
- *lo mira* (lo acabo de confirmar: moriría viéndome en tus ojos)
- *la mira* (te amo, pero me duele lo que acabas de decir. Fácil ya no me amas y seguir solo fue costumbre o capricho tuyo, dime por qué lo dijiste, no podemos terminar ahora, me recuperaré, pero no quiero perderte otra vez, por favor, prueba que estoy equivocado, dime)
- te amo
- dime entonces
- …
- ¿por favor?
- yo te podría amar 2, 20, 100, 1000 años… al parecer para ti 2 años es una hazaña.

domingo, 10 de agosto de 2008

No me abraces

No me abraces
¿No ves que tu toque podría inmortalizarme?
No me abraces
Calcina cada sentido, vuélvete aire y hazme desaparecer

No me abraces
Engañado, mi corazón sentirá la cercanía al tuyo
No me abraces
Lo capturará y volverá prisionero perpetuo

No me abraces
Volveré tu mundo noche
No me abraces
Seré la estrella que no bastará en tu firmamento
No me abraces
Volverás mi mundo día
No me abraces
Sin que te des cuenta, nos cegaremos de mentiras

No me abraces y escucha cuando digo que solo necesito de tus ojos cielo para sobrevivir la agonía de no tenerte; por eso no me engañes, no me mates, no me abraces.

martes, 5 de agosto de 2008

A pesar de las probabilidades...

El amor de mi vida:

Vive en este planeta
Vive en mi continente
Habla mi idioma (la mayor parte del tiempo)
Vive en mi país
Vive en mi ciudad

lunes, 30 de junio de 2008

Una oración nunca fue tan cierta

“No es fácil ser una princesa”.

Sí, lo soy y no me da pena decirlo (aunque sea por el blog) porque me lo he ganado. Ahora cualquiera que deja de comer 2 días ya se cree digna de tener un príncipe azul. Bueno pues, tengo noticias del presente: una princesa lo es siempre y anda con la cabeza en alto mostrando su corona.

¿Cómo reconocer a una farsante?

En una cena
-Una farsante diría: no como porque estoy gorda/ayunando/a dieta (para que le digan que está flaca y no lo necesita)
-Una princesa diría: no gracias, ya comí en mi casa y estoy llena

En una salida
-Una farsante no compraría nada de comer y después estaría como una muerta de hambre pidiendo a los que sí compraron.
-Una princesa compra comida e invita a todos sus amigos, matando 2 pájaros de un tiro: come poco y queda como la bondadosa.

En una discusión sobre Ana
-Una farsante contaría de cuanto sufre/sufrió con Ana, como si fuera una hazaña haber estado al borde de la deshidratación*.
-Una princesa opinaría poco o nada ya que sabe que lamentablemente es mal vista y una princesa no tiene porque dar explicaciones a nadie.

*Lo que me lleva a otro punto: a la farsante le encanta dar lástima, quiere que todo el mundo se apiade de su condición: ‘¡Hay! La pobre nena necesita un doctor.’ Cuanto asco me pueden dar. La nena necesita un doctor pero para que la ayude con su falta de personalidad que hace que quiera llamar la atención.

Y aquí entro a otra diferenciación clave: las princesas no somos tontas. Control es nuestro segundo nombre y no llegamos al borde de estar por morirnos. Se sabe que el objetivo de ser pro ana es LLEGAR a la perfección, no morir en el intento ¡Por favor!

Me encuentro algo indignada, por lo que desistiré de seguir. Pero para la próxima entrega desmentiré algunos mitos que se tienen sobre nosotras. Me retiro.

domingo, 29 de junio de 2008

Lo mejor de los domingos

No necesariamente tengo que sentirme sexualmente atraída a las mujeres para amar The L word. La mayoría de veces que fomento mi devoción hacia la serie, el oyente se me queda mirando raro y debo especificar (tontamente pero con motivo) que no soy bisexual o lesbiana.
Y es que me parece increíble que en pleno siglo XXI ciertas personas sean tan cerradas o se sientan incomodas acerca de este tema. Yo creo que, fuera de ser un factor de conducta de la persona, los grandes culpables de esas reacciones son la religión y el machismo: ambos son expresiones antiguas que en la actualidad, y con todo lo que se sabe, ya deberían ser obsoletos.
Pero ese no es el tema. Amo la serie porque más que ser una típica historia de lesbianas (toma "Besando a Jessica Stein"), cuenta con una excelente temática puesta en escena por personajes muy interesantes y profundos. La aguda combinación urbano-chick de la sociedad de Los Ángeles más las situaciones precisas (nada se exagera ni minimiza, nada es muy obvio ni muy relativo) y reales cautivan desde un primer comienzo.
La selección del elenco también juega un papel importante en la notoria pero justa superioridad de The L word. En verdad, no imagino a otra actriz que no sea Leisha Hailey interpretando el papel de la irreverente Alice Pieszecki, o con quien más podríamos explorar las dimensiones de Jenny Schecter si no fuera con la gran Mia Kirshner. Se advierte de la devoción que tiene todo el elenco a su respectivo personaje, tanto así que, después de 4 temporadas aún me resulta difícil no identificarme con más de una: Soy Carmen, la enamoradiza e ilusa que cree que el amor lo puede todo, hasta cambiar a la no-tan-monogama Shane. Soy Papi, la pendeja despreocupada que le encanta jugar, pero no duda en bajar su guardia y darlo todo cuando conoce a alguien que la llena. Soy Jenny, la escritora tan bella como frágil, cuyo pasado lleno de abusos aún la atormenta y no hace posible su estabilidad emocional. Soy ellas y tantas más.
No obstante, mi favorita es y será siempre Shane. Su androgeneidad despierta nuevos sabores en mí, su actitud autodestructiva, su capacidad de separar los sentimientos, su problemática sensibilidad, todo el conjunto que la conforman me encantan y hacen que me encuentre en wikipedia llenándome de ella o verme en situaciones preguntándome “¿Qué haría Shane?”. Enfermizo, lo sé, pero ¿quién me puede dar un concepto de normal?. Lo dejo ahí.

jueves, 26 de junio de 2008

Best Song Ever




Para mi una canción buena es aquella que te crea una historia, hace que la vivas y que la sufras. No importa si estás en el micro o en clase, una vez que empiezan los primeros segundos ya no estas ahí. Es como si la canción fue escrita solo para ti, por lo que pasó hace un mes, una semana o un año con él o con quien fuera. Te llena una sensación extraña, te pierdes, tu corazón late a mil, reaccionas, miras a tu alrededor y te das cuenta que el mundo vuelve a ser un lugar bonito para vivir: no estás sola, alguien más siente lo mismo que tú.

Hacía tiempo que una canción no despertaba tantos sentimientos en mí. “Remembering Sunday” invita a aquel que la escucha (y entiende) a un pensamiento profundo, la evocación de una herida no cicatrizada o la ejecución de un abrazo no dado. Espero suceda lo mismo con ustedes.